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Cofradías

Velar al monumentoPara abordar los comienzos hay que hacer referencia a la Cofradía de la Sangre de Cristo. Fundada hacia 1550, además de privilegios de orden espiritual, gozaba de "autonomía y total independencia" para desenvolverse y desarrollar sus fines, sin depender de ni asociarse a ninguna otra entidad. Dos eran sus fines, fomentar la devoción a la Pasión de Nº Sr. Jesucristo y contribuir al esplendor de su culto. Toda persona nacida o avecinada en Alcorisa es cofrade o cofradesa de la Sangre de Cristo y puede lucrarse de los privilegios y asumir las obligaciones del tal. Prior, mayordomo y cuatro mayorales formaban su junta directiva que era elegida mediante votación libre. Cualquier alcorisano podía ser elegido o elector. En cumplimento de sus fines la cofradía actuó siempre con total independencia, si bien, de acuerdo siempre con la parroquia. Tenía su domicilio social, su casa, local amplísimo donde guardaba lo necesario para sus fines, que era mucho, peanas, imágenes, túnicas... y, sobre todo, cera labrada: hachas y velas, cuyo conjunto recibía el nombre de Luminaria. Eran tan importante la luminaria que en su nombre se solicitaba las limosna de los fieles, pues la Cofradía no tenía otros ingresos. La fórmula era "A la luminaria de la Sangre de Cristo se hace limosna". Si la moneda de cobre sonaba en el platillo se agradecía con esta otra frase de doble sentido "que el Señor le aumente la caridad". De la luminaria se obtenían algunos ingresos, siempre magros, prestando hachas y velas a petición de las familias para acompañar viáticos y entierros. El número de hachas (o el de mendigos que las llevaran) definía en cierto modo el estatus social de la familia. Al devolverlas se pagaba por al diferencia de peso.

En un principio todos los pasos pertenecían a la Cofradía de la Sangre de Cristo, pero a lo largo de los últimos años se han ido creando nuevas cofradías, agrupando a numerosos alcorisanos, que se han encargado de restaurar los pasos correspondientes, cedidos por la Cofradía de la Sangre de Cristo, y de su mantenimiento y salida en las procesiones. Así, existen en la actualidad once cofradías, incluido el Grupo de Tambores y Bombos y los Guardias Romanos.